La inteligencia artificial está transformando la manera en que el sector retail opera: desde la gestión del talento hasta la optimización de inventarios o la atención al cliente. Pero esa misma tecnología que impulsa la eficiencia también está dando paso a una nueva generación de riesgos digitales: el cibercrimen autónomo.
Según un reciente informe de Check Point Software Technologies, uno de cada 54 prompts generados con IA desde redes empresariales supone un riesgo elevado de fuga de datos, afectando al 91 % de las organizaciones que usan estas herramientas con frecuencia. Es decir, los mismos sistemas que hoy nos ayudan a vender más y atender mejor, también pueden ser una puerta abierta a ataques sin precedentes.
El nuevo escenario: cuando la IA ataca sola

La llamada “era del cibercrimen autónomo” ya está aquí. Los sistemas de inteligencia artificial son capaces de planificar y ejecutar ciberataques por sí mismos, aprendiendo y mejorando con cada intento. El informe de Check Point Research identifica cuatro vectores de amenaza especialmente preocupantes para el mundo retail:
- Ataques autónomos: sistemas de IA que ejecutan campañas completas —desde el reconocimiento de vulnerabilidades hasta el robo de datos de clientes o proveedores— sin intervención humana.
- Malware adaptativo: programas maliciosos que aprenden de cada error y se reescriben automáticamente para evitar ser detectados por los sistemas de seguridad.
- Suplantación sintética: clonación de voces, identidades y patrones de comportamiento que pueden usarse para engañar a empleados, proveedores o departamentos de RRHH.
- Cadena de suministro digital: manipulación de modelos de IA o datos de entrenamiento que pueden afectar a softwares de gestión, plataformas de e-commerce o sistemas ERP.
“Los ataques impulsados por IA combinan velocidad, autonomía e inteligencia en una escala que supera las capacidades humanas”, advierte Eusebio Nieva, director técnico de Check Point Software para España y Portugal. “Combatir estas amenazas requiere defensas también basadas en inteligencia artificial”.
¿Qué puede hacer el retail frente a este nuevo riesgo?
Las empresas del sector retail manejan grandes volúmenes de información —datos de clientes, transacciones, inventarios y empleados— lo que las convierte en uno de los objetivos más atractivos para el cibercrimen autónomo.
Check Point propone cinco estrategias clave para protegerse ante esta nueva ola de ataques:
- Elegir soluciones seguras por diseño, que minimicen la exposición de datos sensibles en procesos internos o plataformas externas.
- Aplicar políticas Zero Trust, asegurando que cada interacción digital (desde un empleado hasta un proveedor) se verifique antes de otorgar acceso.
- Supervisar la cadena de suministro tecnológica, especialmente los sistemas de IA integrados en operaciones, e-commerce o CRM.
- Integrar DevSecOps, automatizando la seguridad en cada etapa del desarrollo tecnológico.
- Fomentar la cultura de ciberseguridad entre los equipos, para que cada empleado —desde tienda hasta oficina central— sea parte activa de la defensa digital.

Tecnología con propósito: innovación y seguridad van de la mano
La automatización y la inteligencia artificial son aliados imprescindibles para el futuro del retail. Sin embargo, su uso responsable y seguro es lo que marcará la diferencia entre una empresa resiliente y una expuesta a brechas críticas.
En un entorno donde la IA puede ser tanto aliada como adversaria, las compañías del sector deben adoptar un enfoque proactivo: invertir en talento digital, ciberseguridad y formación. Solo así podrán aprovechar todo el potencial de la inteligencia artificial sin poner en riesgo su activo más valioso: la confianza de sus clientes.
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